Son instantes de querer entrar en una cama cálida sin fin, donde poder ver como se escapan las plumas del cojín y estornudar repetidamente. No querer salir nunca a no ser que sospeches que alguien vigila. Momentos de esos en que crees que exageras las cosas pero que por mucho que busques tampoco encuentras soluciones inmediatas. Palabras en una sola dirección fácil de esquivar pero que te mantienen atado de pies y manos. Mentira. Y resulta que el lugar más cálido acaba siendo la nevera. Sientes aquella fría sensación que te acaricia la cara, de esa forma tan pura y transparente y piensas " ojalá durase para siempre ésta paz". Pero vuelves a sentir el frío, ésta vez más cortante, y decides cerrar la puerta antes de dejar que se te caiga el moco.
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06 diciembre 2011
27 noviembre 2011
05 octubre 2011
ayer
La fragilidad con la que mira su entorno le desgasta. aquel avión que vio tumbada al fresco nunca volvería a ser el mismo, ni a la misma hora, ni con los mismos pasajeros impacientes por llegar a un destino; perdiendo lo emocionante del trayecto. Ella, una vez más se preguntaba donde quería llegar. Recuerda el capítulo 7 de rayuela y anhela sentir su mirada cíclope delante del espejo. Se funden las ganas con la aspereza, y sólo puede encender un cigarrillo cuando ni siquiera le apetece fumar. Es como si no supiera estar quieta en ningún lugar y combatiera esa lección aún no aprendida manteniéndose aún más estática. No debería importarle esperar. Aquel vientre fue únicamente suyo. A menudo mete la mano por la rendija del buzón vecino y lo lee todo; otras se tumba a esperar un nuevo ocaso.
hoy
Es cobijo de situaciones amargas y espectador de los encuentros más dulces. Hace posible el tarareo de canciones que recuerdan grandes momentos. Sangra en ocasiones y se reseca en las frías noches de invierno.
Mi paladar y yo guardamos una vieja y estrecha amistad.
Mi paladar y yo guardamos una vieja y estrecha amistad.
Te quedaste enganchado en él sin apenas tocarme...en Otoño vuelves a florecer.
05 julio 2011
26 abril 2011
[tercera parte]
Noche fría. Se despierta al compás de los huesos que se le van quebrando, cada vez más rápido. Su mayor preocupación: ¿con qué podrá hoy calzar sus pies para ganarle el pulso al frío asfalto?. Alguien se ha llevado la poca ropa seca que le quedaba. Pero él ya no entra en cólera, no mira atrás. Los pronombres han dejado de ser personales, posesivos. Su techo cambia cada día y descubre así como el sol le hiela y la nieve le arropa. El norte y el resto de puntos cardinales también le han abandonado, ¿ quién querría seguir guardando sus delirios?. Aquel portal le resulta familiar, como el de ayer, el del mes pasado...y él siempre hace sonar el timbre del mismo piso. De nuevo 4º 1ª. Pero hoy será distinto.
Una voz rota suena al otro lado y, sin saber bien porqué, la ira, después de mucho tiempo dormida, se apodera de su ser...
Una voz rota suena al otro lado y, sin saber bien porqué, la ira, después de mucho tiempo dormida, se apodera de su ser...
18 abril 2011
[Segunda parte]
Cansada de la obscena subjetividad en que se ve atrapada a diario por ser la "hija de", se juró no revelar nunca su secreto. Las gentes se preguntan dónde irá cada jueves, con quién se estará viendo. Sólo pretenden alimentar sus no-vidas con migajas ajenas. A la fuerza, se ha convertido en una gran estratega: su falsa sonrisa es en realidad su gran aliada para jugar, una vez por semana, al despiste. Recuperar el aliento, poder poner los pies en la tierra sin sentir nauseas.
Toda la perfección que la rodea se esfuma cuando entra en esos 60 metros cuadrados. No hay espejos ni títeres que la cortejen, no hay metas regaladas. Un colchón y esa mirada indiscreta que la despoja de sus demonios logran convertir esa hora de libertad en la droga más pura.
Adicta, volverá cada jueves a por más.
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