22 noviembre 2010

"Georgia in my mind"

Noche mal dormida, otra vez. Sucedía en una calle de urbe de finales de los 80. El asfalto agrietado y húmedo demostraba lo fácil que era resbalar y lo costoso de levantarse. Él decidía corromperse en cada esquina sin invitación. El alma se le escapaba en forma de vapor cada vez que bostezaba aquellas horas de insomnio. El óxido del viejo reloj que le regaló su padre le erosionaba más y más los recuerdos de aquella acelerada infancia. Pasos sin dueño, a lo lejos, demostraban que la realidad, a veces, supera la ficción. Se miró las manos, los dedos, las uñas...una fina película de escarcha y piel muerta se pronunciaba. Creyó que la noche quería decirle algo y se quedó, como cada lunes de noviembre, inmóvil delante de una farola que no dejaba de parpadear como quien exhala su último aliento.

19 noviembre 2010

Rew

Hoy he pasado más de 20 minutos pensando en por qué cuando se cae un botón preferimos, la mayoría, continuar pasando frío sin poder abotonar nos la chaqueta que coser uno nuevo. Luego, la vendedora de historias me ha dicho que las personas no encuentran las respuestas a sus preguntas porque nunca se detienen a rebobinar la mente. Se ve que todo está ahí, en la mente. Nuestra vida se está yendo a pique, ¡rebobinen por favor!

21 octubre 2010

Cloruro de Sodio

Ayer soñó que volvía a ser la chica con las gotas de mar salada en la espalda. Lo recordaba justo ahora cuando escuchaba el Everything is new e intentaba decidir si le gustaba o le deprimía hasta la médula.

¿A quién pretendes engañar cuando piensas en no perder la compostura? (suena el teléfono)

Nunca dejó de ser la chica, sólo que a veces se mostraba como esa, esta o aquella, por si el arañazo se hacía más intenso que la caricia y necesitaba un paracaídas.

Sólo necesitaba - sin saberlo- algún capitán que gritara ¡Adelante!, para, entre tantas mareas y mareos, seguir remando lejos de esa orilla tan contaminada, con mayores sonrisas que las de antes, si cabe.


Y para sentirse más anónima al final de cada raya cambiar el "me" por el "se".

18 octubre 2010

Ha vuelto a pasar.
Esas veces en que te sientas delante de la pantalla blanca y parpadeante mientras va apareciendo el nudo en la garganta. Intentas transcribir algo que tienes dentro tuyo hace bastante en forma de piel y borgoletas, o simplemente el agobio que te produce una noche mal dormida...y no puedes. La fragilidad de esos pequeños gestos, esas ausencias, los arañazos que pretenden no ser pero están y parecen, la confusión de estar justo donde hace tanto querías estar pero no te lo acabas de creer, o si, o no, o quizá si.., el olor con manchas que nunca te atreverías a limpiar porque te dibujan el camino sin seises ni cuatros, estar flotando en medio de una habitación hermética llena de alfileres diminutos que apuntan hacia tu vientre sin dejar de dolerte las manos por volver a tenerlas abiertas. Con las uñas más rojas que nunca.


Gracias por estar pasando.

24 agosto 2010

Apertura. Aprendiendo del arañazo.

La mano se abre, despliega sus dedos hacia lo extraño.
Explosión, fuga de sí hacia el mundo.
Pero cuando la mano se encuentra con el mundo, objeto o sujeto, cosa o ser humano, los dedos no se cierran para coger, para imperar, sino que se tienden abiertos, manumisores.
La mano se hace caricia.
La caricia se opone a la violencia del arañazo.
La caricia no es un saber, sino una experiencia, un encuentro.
La caricia no es un conocimiento del ser, sino su respeto.
La caricia no es ni poder ( ni posesión) ni violencia, sino ternura.
No es fusión sino relación.
Enigma de una relación sin relación.

Marc-Alain Ouaknin, Elogio de la caricia
Ed.Trotta 2006