19 noviembre 2010

Rew

Hoy he pasado más de 20 minutos pensando en por qué cuando se cae un botón preferimos, la mayoría, continuar pasando frío sin poder abotonar nos la chaqueta que coser uno nuevo. Luego, la vendedora de historias me ha dicho que las personas no encuentran las respuestas a sus preguntas porque nunca se detienen a rebobinar la mente. Se ve que todo está ahí, en la mente. Nuestra vida se está yendo a pique, ¡rebobinen por favor!

21 octubre 2010

Cloruro de Sodio

Ayer soñó que volvía a ser la chica con las gotas de mar salada en la espalda. Lo recordaba justo ahora cuando escuchaba el Everything is new e intentaba decidir si le gustaba o le deprimía hasta la médula.

¿A quién pretendes engañar cuando piensas en no perder la compostura? (suena el teléfono)

Nunca dejó de ser la chica, sólo que a veces se mostraba como esa, esta o aquella, por si el arañazo se hacía más intenso que la caricia y necesitaba un paracaídas.

Sólo necesitaba - sin saberlo- algún capitán que gritara ¡Adelante!, para, entre tantas mareas y mareos, seguir remando lejos de esa orilla tan contaminada, con mayores sonrisas que las de antes, si cabe.


Y para sentirse más anónima al final de cada raya cambiar el "me" por el "se".

18 octubre 2010

Ha vuelto a pasar.
Esas veces en que te sientas delante de la pantalla blanca y parpadeante mientras va apareciendo el nudo en la garganta. Intentas transcribir algo que tienes dentro tuyo hace bastante en forma de piel y borgoletas, o simplemente el agobio que te produce una noche mal dormida...y no puedes. La fragilidad de esos pequeños gestos, esas ausencias, los arañazos que pretenden no ser pero están y parecen, la confusión de estar justo donde hace tanto querías estar pero no te lo acabas de creer, o si, o no, o quizá si.., el olor con manchas que nunca te atreverías a limpiar porque te dibujan el camino sin seises ni cuatros, estar flotando en medio de una habitación hermética llena de alfileres diminutos que apuntan hacia tu vientre sin dejar de dolerte las manos por volver a tenerlas abiertas. Con las uñas más rojas que nunca.


Gracias por estar pasando.

24 agosto 2010

Apertura. Aprendiendo del arañazo.

La mano se abre, despliega sus dedos hacia lo extraño.
Explosión, fuga de sí hacia el mundo.
Pero cuando la mano se encuentra con el mundo, objeto o sujeto, cosa o ser humano, los dedos no se cierran para coger, para imperar, sino que se tienden abiertos, manumisores.
La mano se hace caricia.
La caricia se opone a la violencia del arañazo.
La caricia no es un saber, sino una experiencia, un encuentro.
La caricia no es un conocimiento del ser, sino su respeto.
La caricia no es ni poder ( ni posesión) ni violencia, sino ternura.
No es fusión sino relación.
Enigma de una relación sin relación.

Marc-Alain Ouaknin, Elogio de la caricia
Ed.Trotta 2006

16 agosto 2010

Sin pensar en la caducidad

Tardes de lunes diseccionando en la justa medida cada casualidad enlazada, respirada, aparentemente colgada de un techo que orbita a la felicidad. La máquina de envasar al vacío las circunstancias ha quedado desfasada. Y algo vibra cuando suena el So fucking special de las múltiples versiones del Creep radioheadiano. La cotidianidad se ha disfrazado de hambre, de ganas, de explosiones, de pelos enraizándose, de horas, ahora. Comienzo a entender de qué servía aprender a despejar la x de aquellas interminables ecuaciones, el placer por lo desconocido, y también por lo que se va conociendo poco a poco, sin prisa, entre flujos, risas y ramas. Expandirse hasta no saber dónde comenzó. Admirar la capacidad de hablar al revés. Morderse el labio. Y cada vez ser más consciente que las palabras que se dejan escribir están condenadas ,gustosamente, a no poder explicar en su totalidad los instintos que nos alimentan. ¿ Qué gracia tendría entonces ?