12 abril 2010

CONTRA-CORRIENDO

Demasiado tiempo hace ya que las historias se derriten en su paladar, que se pierden sus alientos en ojos cavernosos, que se oscurece el pelo con incertidumbres. Manchas de tinta en toda su piel, geométricamente incoherentes, imperfectas. Casi se le han quemado las pestañas al intentar absorber toda la luz de esas frías tardes de enero. Se desnuda en cada equivocación y cada equivocación es un nuevo desnudo en su mar de flujos. Su vientre, el mejor lugar donde encontrarla. Los arañazos le susurran que se aleje de la orilla, que reme cada vez más deprisa. Presunta culpable de sus mareas. Sus uñas le recuerdan que la libertad subjetiva está llena de pequeñas alienaciones y por eso sólo quiere seguir creciendo hacia el centro de la tierra. Sus pies se marean cuando pisan tierra firme y solo quiere remar, prefiere vivir a la deriva que tener el mundo a sus pies, que esperar a que el mundo caiga sobre ella EN PEDAZOS.

Ilustración de El Hombre Invierno www.bagocapitan.blogspot.com

20 marzo 2010

DERECHO AL DELIRIO II


Y cuando está del todo rota sólo quiere sentir que mereció la pena. Aunque nadie, ni ella misma lo entienda. No busca ni rebusca. No espera ni desespera. Sonríe y recuerda, incluso se le mojan las mejillas. Y sigue sin importarle que nadie lo sepa. Lo único que desearía es sentir como le tiemblan las piernas. Como se retuercen los instantes en su estómago. Como se le empañan los recuerdos. Como cree conocer lo que ahora ya es desconocido. Como arde su cabeza. Y anoche volvió a soñar con la Guerra de los botones, pero si algún día el hielo aprendiera a leer ella querría decirle que ya nunca piensa en él.

fotografía Los Cahorros altos ( Monachil, Granada).

14 marzo 2010

DERECHO AL DELIRIO


Ansiar perderse en un laberinto no debe ser algo demasiado original. Debe ser como sentirse ventana, sin rejas, de las que no ajustan del todo bien. Poder ser tan transparente como las otras retinas puedan resistir antes de arder. Moverse constantemente y ser ahora y nunca, que la palabra antes ya no parezca tan maldita y pensar en porqué dicen que no hay prisa para vivir, que eso mata. Y perderse debe de ser eso. Sentirse en cada respiración e ir encontrando cosas que te hacen contradecirte y actuar incoherentemente para luego negarlo todo o quizás nada. Ir avanzando y moviendo piedras, subir los peldaños para bajar a la raíz de ese delirio que te mata, deprisa, pero te da la vida. Original o no, que así sea.

Fotografía, Los cahorros ( Monachil, Granada):

08 marzo 2010

ESCAPISMO

Me estoy quedando en los huesos y no soy la única. A diario nos llenamos la boca y el estómago con palabras como paz, crisis, altermuchascosas y antimuchasotras. Pero no las digerímos. Algunxs incluso nos empachamos. Echamos un suspiro y damos otro paso más hacia no sabes donde, pero lo das. Y es tan extremadamente difícil que hasta resulta fácil irte a dormir sin pensar en la efervescente suerte que tienes por poder decidir cuando cerrar la puerta a la realidad que tanto daño y descontrol onírico te provoca, a diario.
Se me notan las costillas de miedo. De no saber hacia donde vamos. No quiero formar parte de esto. Y esto somos todxs. Y lo hablamos, también a diario. Y escapamos por segundos al hablar sobre ello, al no refugiarnos en la ignoráncia total, al saber que hay cosas por las que vale la pena soñar, que las expectativas continúan siendo desesperantes e inviables. Y escapamos dentro de nosotrxs mismxs, y rozamos un poco más la felicidad por ser capaces, por ser conscientes que somos capaces, que construímos todo eso y lo otro, que aunque nos guste menos también de ello formamos parte. Y ser conscientes de ese formar parte es un gran paso para poder decidir que no quieres formar parte. Y eso para mí es la esperanza que va más allá del verbo esperar, el creer que los huesos sólo pueden ser roídos, que necesitamos alimentarnos de nuevas palabras que vayan de la mano de posibilidades, de acciones.

03 marzo 2010

01 marzo 2010

CALOR HALOGENO

Hay tantas maneras de atarse los zapatos como maneras de ver las cosas. Y yo no ceso de enganchar con cola blanca trozos, retales, respiraciones que asumo que construyen el andén por donde ha de pasar el tren que una vez cogí, del que huí y al que quise volver a subir pero ya se había marchado a paradero desconocido. Y lo creo firmemente, y me suelo engañar para poder pegar ojo, con la misma cola blanca.
La desilusión es la distancia entre las expectativas y la realidad. Esperar es sólo alimentar la desilusión. Y las Lunas Llenas fueron preciosas y ahora son diferentes, pero igualmente hermosas.

25 febrero 2010

ENERGÍA RENOVABLE


Me quiebro, me rompo, me muerdo, me corto, me recompongo, me asusto, me despierto, me irrito, me como, me aliento, me visto, me siento, me despido, me mezclo, me levanto, me lato, me miento, me escucho, me coso, me hablo, me engancho, me escribo, me bato, me incinero, me chupo, me zurzo, me toco, me enchufo, me toco, me corro, me miro, me afino, me emborracho, me envío, me desnudo, me grito, me resfrío, me temo, me pinto, me hago el amor, me electrocuto, me corrompo. Y aún así creo que no me conozco lo suficiente para saber quién vive tras ese pronombre.